Puma y Shell suben 5 % la nafta y el gasoil; YPF define su alza
Desde esta noche, Puma y Shell aplicarán un aumento del 5 % en los precios de la nafta y el gasoil, mientras YPF analiza en las próximas horas cómo implementará su propio ajuste. Esta decisión responde al fuerte encarecimiento del crudo en los mercados internacionales tras la escalada del conflicto entre Israel e Irán, que llevó al Brent de 63 a 77 dólares por barril en lo que va de junio.
Un directivo del sector de refinación admitió que “la volatilidad es muy alta y necesitamos evaluar la evolución del mercado antes de definir el porcentaje definitivo”. Otro ejecutivo, en tanto, subrayó: “No podemos seguir perdiendo márgenes; avanzar con un 5 % es imprescindible para sostener la rentabilidad”. Según estimaciones de la consultora EcoGo, este primer incremento tendría un impacto de alrededor de 0,21 puntos porcentuales en la inflación general, equivalente a casi la mitad del efecto que supondría una suba del 10 % en los combustibles.
En lo que va de 2025, las petroleras privadas –principalmente Axion y Shell– habían reducido la brecha con YPF mediante aumentos más frecuentes, lo que amplió su ventaja a entre 6 % y 8 % sobre los precios de la estatal. Hasta mayo, YPF había ajustado sus tarifas entre 0,5 % (gasoil premium) y 7 % (nafta súper), mientras el índice de precios minoristas acumulaba un 13,3 % de enero a mayo.
Desde el punto de vista macroeconómico, el repunte del petróleo puede resultar beneficioso para la balanza comercial energética de la Argentina: cada dólar adicional en el precio del crudo genera unos 80 millones de dólares al año en exportaciones, gracias al aporte de Vaca Muerta y otros envíos. Sin embargo, la alta volatilidad de este commodity obliga a las empresas a manejar los ajustes con cautela, especialmente cuando la Agencia de Información Energética de EE. UU. proyecta un promedio de 74 dólares para 2025 y 66 dólares para 2026.
