El admirador de Milei que buscará la presidencia de Colombia en segunda vuelta
El abogado ultraderechista Abelardo de la Espriella disputará el balotaje presidencial colombiano frente al dirigente de izquierda Iván Cepeda el próximo 21 de junio. Con una imagen construida alrededor del discurso antipetrista, el lujo personal y una retórica de mano dura, el penalista logró instalarse como una figura central de la derecha colombiana, pese a no contar con una trayectoria política tradicional.
De la Espriella obtuvo 10,3 millones de votos, equivalentes al 43,7%, y superó al candidato del Pacto Histórico, que alcanzó 9,6 millones, un 40,9%. El resultado sorprendió a buena parte de las encuestadoras, que ubicaban a Cepeda como favorito para la primera vuelta.
El candidato de Defensores de la Patria se presenta como un outsider decidido a frenar lo que denomina el “abismo petrista”. Sin embargo, detrás de esa puesta en escena aparecen antecedentes polémicos: defensas judiciales de figuras vinculadas a la parapolítica, relaciones profesionales con empresarios investigados y señalamientos periodísticos sobre el origen de su crecimiento económico.
El salto económico y la parapolítica
El ascenso de De la Espriella comenzó a comienzos de los años 2000, cuando fundó su firma jurídica, De La Espriella Lawyers Enterprise. Su gran oportunidad llegó durante el proceso de desmovilización de las Autodefensas Unidas de Colombia, impulsado durante el gobierno de Álvaro Uribe entre 2003 y 2006.
El periodista de investigación Daniel Coronell, quien investigó durante años al abogado, señaló que De la Espriella pasó en poco tiempo de tener una oficina modesta a construir una fortuna considerable. Según Coronell, ese crecimiento estuvo ligado a la defensa de dirigentes políticos acusados de vínculos con estructuras paramilitares.
Entre sus clientes figuraron nombres asociados a la llamada parapolítica, como la excongresista Eleonora Pineda, condenada en 2008, además de Dieb Maloof y Rocío Arias, también vinculados a causas de ese tipo.
Coronell recordó que la firma de De la Espriella pasó de facturar cifras menores a manejar contratos millonarios. Uno de los casos mencionados fue su participación en una licitación relacionada con la terminal del aeropuerto El Dorado, en Bogotá, donde su estudio habría cobrado honorarios muy superiores a los de firmas más reconocidas.
Lujos, aviones privados y demandas
A medida que su fortuna crecía, De la Espriella comenzó a exhibir un estilo de vida ostentoso. Viajes en avión privado, autos de alta gama, estancias entre Estados Unidos e Italia y un Rolls-Royce Phantom forman parte de la imagen pública que el propio candidato ha cultivado.
Por una investigación titulada “Avión”, en la que Coronell abordó su patrimonio, De la Espriella demandó al periodista en Estados Unidos. Sin embargo, según el propio Coronell, cuando la defensa pidió información sobre el origen de su fortuna y la identidad de sus clientes, el abogado desistió de la demanda tras varios años de proceso.
Ese episodio reforzó las dudas alrededor del crecimiento económico del actual candidato. Para sus críticos, su figura combina tres elementos explosivos: poder judicial, vínculos políticos y negocios de alto riesgo reputacional.
Clientes controvertidos y nuevas acusaciones
Otro nombre clave en la trayectoria de De la Espriella es David Murcia Guzmán, creador de la pirámide financiera DMG, que dejó a miles de víctimas en Colombia. Murcia, defendido en su momento por el abogado, lo acusó públicamente de haberlo abandonado y de haberle cobrado sumas millonarias en honorarios.
También el exparamilitar Juan Carlos “Tuso” Sierra lo señaló años atrás, al afirmar que De la Espriella le habría pedido dinero para facilitar su permanencia dentro del sistema de justicia transicional. El abogado negó esas acusaciones y luego exhibió una retractación del propio Sierra.
A esos antecedentes se suma su vínculo profesional con Alex Saab, empresario colombiano ligado al chavismo y procesado en Estados Unidos por lavado de activos. De la Espriella afirmó que su bufete cortó relaciones con Saab en 2019, aunque nuevas revelaciones periodísticas volvieron a poner bajo la lupa transferencias vinculadas a empresas relacionadas con el empresario.
Según Coronell, documentos presentados en un litigio civil en Miami indicarían que fondos provenientes de compañías asociadas a Saab fueron transferidos bajo instrucciones de De la Espriella. El abogado no ha sido condenado por esos hechos, pero el caso alimenta el debate sobre los vínculos económicos que rodearon su carrera.
Un candidato alineado con Trump y Milei
De la Espriella se define como admirador de Donald Trump y Javier Milei. Su discurso mezcla conservadurismo extremo, anticomunismo, exaltación del orden y una estética política basada en la confrontación permanente.
Su candidatura expresa el avance regional de una derecha dura que se presenta como respuesta al progresismo, pero que también carga con fuertes cuestionamientos sobre sus métodos, sus alianzas y sus fuentes de financiamiento.
La segunda vuelta en Colombia no enfrentará solamente dos programas de gobierno. También pondrá en discusión dos modelos políticos: de un lado, el proyecto de izquierda encabezado por Iván Cepeda; del otro, una ultraderecha encabezada por un abogado sin experiencia de gestión, pero con una enorme capacidad mediática y una historia pública atravesada por sospechas.
El interrogante central es si la promesa de orden y ruptura alcanzará para tapar las sombras de un pasado judicial y económico que todavía sigue generando preguntas.
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