Ola azul en Estados Unidos: los demócratas arrasaron en las elecciones de medio término y le quitaron el Congreso a Trump

Ola azul en Estados Unidos: los demócratas arrasaron en las elecciones de medio término y le quitaron el Congreso a Trump

La oposición ganó el control del Senado y de la Cámara de Representantes, con triunfos en estados que eran bastiones republicanos, como Texas, Ohio, Kansas y Carolina del Sur. Es el peor revés de Donald Trump desde que volvió a la Casa Blanca, y lo obliga a gobernar los dos años que le quedan con un Congreso en contra.

Las elecciones de medio término del martes dejaron un mensaje contundente en Estados Unidos. El Partido Demócrata se quedó con el control de las dos cámaras del Congreso, en una noche en la que dio vuelta bancas que los republicanos consideraban seguras y derrotó a varios candidatos respaldados personalmente por Donald Trump. El Presidente había llegado a los comicios con un objetivo claro: conservar las mayorías republicanas y blindar su agenda legislativa. Se fue con las dos cámaras perdidas.

La magnitud del giro se ve en los números. Antes de la elección, los republicanos tenían 53 de las 100 bancas del Senado. Con la mayoría de las contiendas definidas, los demócratas suman 54, y quedan dos estados por resolver: Alaska y Mississippi. En la Cámara de Representantes, donde se necesitan 218 bancas para la mayoría, los demócratas ya la superaron con amplitud, con decenas de distritos todavía en conteo. Según la proyección de NBC News, podrían terminar con alrededor de 258 escaños.

El avance demócrata se construyó en estados donde el oficialismo esperaba sostener su predominio. Según las proyecciones de AP, los demócratas arrebataron bancas del Senado en Texas, Ohio, Iowa, Kansas, Maine, Carolina del Norte y Carolina del Sur.

El resultado más resonante llegó desde Texas. James Talarico derrotó al republicano Ken Paxton y se quedó con una banca que los demócratas no ganaban desde hacía décadas, en uno de los estados más emblemáticos del conservadurismo estadounidense. Durante la campaña, Talarico había respondido al millonario gasto de Elon Musk con una frase que se volvió consigna: “Texas no está en venta”. En el mismo estado, la demócrata Gina Hinojosa venció al gobernador Greg Abbott.

En Ohio, Sherrod Brown, que había perdido su banca en 2024, volvió al Senado al quedarse con la elección especial por el escaño que había dejado JD Vance. En Kansas, Adam Hamilton venció al senador Roger Marshall. En Maine, Troy Jackson se impuso en la disputa por la banca de la republicana Susan Collins. Josh Turek ganó en Iowa y Annie Andrews en Carolina del Sur.

La ola también llegó a las gobernaciones. En Georgia, Keisha Lance Bottoms se convertirá en la primera persona negra en gobernar el estado. En Nueva York, Pensilvania e Illinois, los gobernadores demócratas Kathy Hochul, Josh Shapiro y JB Pritzker fueron reelectos.

Florida fue la excepción más visible: allí los republicanos retuvieron la banca del Senado, con Ashley Moody, y la gobernación, con Byron Donalds.

Uno de los datos más relevantes de la noche fue el avance demócrata en distritos con fuerte presencia latina, donde los republicanos habían conseguido ganancias importantes en 2024. Aquel corrimiento había sido una de las claves del regreso de Trump a la Casa Blanca. La elección de este martes sugiere que ese apoyo no estaba consolidado.

El resultado cambia por completo el escenario para los dos últimos años del mandato de Trump. Con mayoría en ambas cámaras, los demócratas podrán bloquear sus iniciativas legislativas, condicionar los nombramientos que requieren aprobación del Senado y abrir investigaciones sobre la administración republicana.

La reacción del Presidente fue cambiando con el correr de las horas. Durante la noche electoral intentó tomar distancia de la derrota: sostuvo que los republicanos habrían ganado por amplio margen si su nombre hubiera estado en las boletas, y advirtió en una entrevista con Fox News que vetaría las “cosas que son una locura” que le envíe el Congreso. Horas después, en diálogo con Politico, moderó el tono: aseguró que aceptaría los resultados, que estaba dispuesto a trabajar con los demócratas y que no pensaba vetarlo todo.

Los mercados reaccionaron de inmediato. Los futuros de Wall Street subieron, el dólar se debilitó frente a otras monedas, el oro avanzó y el petróleo bajó.

En la Argentina, la noticia no pasa inadvertida. El gobierno de Javier Milei construyó buena parte de su estrategia internacional sobre su alineamiento con Trump. Una semana después de la reelección de Lula en Brasil, el principal aliado de Milei pierde el control del Congreso de su propio país. El riesgo país argentino se mantuvo por encima de los 800 puntos, con los bonos presionados tras la derrota republicana.


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Francisco Sciaky

Periodismo