Federico Aurelio: “La principal problemática de las sociedades modernas es directamente la indiferencia”

Federico Aurelio: “La principal problemática de las sociedades modernas es directamente la indiferencia”

El presidente de la consultora Aresco analizó en Crónicas del Futuro el escenario político argentino, el peso decisivo del voto joven, las dificultades del peronismo, la posibilidad de una tercera alternativa y el creciente alejamiento de una parte de la sociedad de la política.

A un año de la próxima elección presidencial, Federico Aurelio advierte que el principal problema que atraviesa la política ya no pasa únicamente por el rechazo hacia los dirigentes. Para el titular de la consultora Aresco, existe un fenómeno más profundo: una parte considerable de la sociedad directamente dejó de interesarse. “La principal problemática que existe en las sociedades modernas, más que la crítica hacia la dirigencia, es directamente la indiferencia”, sostuvo durante una entrevista con Crónicas del Futuro. Según explicó, muchos ciudadanos ya no encuentran dirigentes capaces de representar sus expectativas y optan por alejarse del sistema político.

El consultor descartó, sin embargo, que la Argentina atraviese una situación semejante a la crisis de representación de 2001. Aunque señaló que los principales dirigentes tienen actualmente más imagen negativa que positiva, consideró que no existe una demanda social comparable con aquel “que se vayan todos”. Para Aurelio, el fenómeno actual tiene otras características: escepticismo, fragmentación y una creciente distancia entre las demandas de la sociedad y las respuestas de la dirigencia. El síntoma más evidente, sostuvo, es la abstención: incluso con voto obligatorio, una porción significativa del electorado decide directamente no participar.

Una parte central de su análisis estuvo dedicada a Javier Milei. Aurelio sostuvo que el actual Presidente no llegó al poder principalmente por la adhesión del electorado a cada una de sus propuestas, sino porque logró interpretar una demanda de transformación. “Milei no fue elegido por el programa de Milei”, afirmó. Según explicó, durante la campaña de 2023 varias de sus iniciativas registraban mayores niveles de rechazo que de aprobación, pero el libertario consiguió apropiarse de una idea más poderosa: el cambio. “Él es el que supo mejor representar esa vocación de cambio, sobre todo justamente los más jóvenes”, señaló.

Ese segmento continúa siendo, de acuerdo con las mediciones mencionadas por Aurelio, uno de los principales sostenes electorales del Presidente. El consultor fue incluso más lejos y aseguró que, sin esa ventaja entre los jóvenes, Milei no estaría encabezando actualmente la intención de voto. A su entender, esto contradice la idea repetida durante décadas de que las nuevas generaciones están completamente alejadas de la política. Los jóvenes, explicó, pueden vincularse de manera diferente con ella, consumir menos medios tradicionales o participar menos de determinadas estructuras partidarias, pero siguen teniendo capacidad para modificar una elección.

Aurelio también relativizó la capacidad de determinados acontecimientos políticos para modificar de manera permanente la percepción de un gobierno. A partir de una pregunta sobre Malvinas, explicó que una administración puede conseguir temporalmente que la conversación pública se concentre en un tema distinto de los problemas cotidianos, pero tarde o temprano la evaluación de la gestión vuelve a ocupar el centro de la escena. “El principal eje del humor de la opinión pública con un gobierno es justamente la valoración que hace la sociedad de los resultados de la gestión”, afirmó. En ese contexto, aseguró que las mediciones de Aresco mostraban un nivel de acompañamiento al Gobierno relativamente estable durante los últimos meses.

Otro de los puntos centrales de la conversación fue la posibilidad de que aparezca una alternativa electoral por fuera de los dos espacios que Aurelio identifica actualmente como predominantes: el mileísmo y el kirchnerismo. “Hay un porcentaje importante de los argentinos. Te diría por lo menos uno de cada cuatro, que le gustaría votar un espacio distinto”, sostuvo. Sin embargo, advirtió que la existencia de esa demanda no garantiza por sí sola el surgimiento de una fuerza competitiva: una eventual tercera alternativa necesitaría reunir bajo una misma candidatura a dirigentes provenientes de distintos sectores.

Según Aurelio, ese espacio podría incorporar referentes independientes, figuras del peronismo no kirchnerista, dirigentes del PRO y personalidades externas a la política tradicional, pero tendría que evitar la fragmentación. “Si hay dos espacios o dos partidos políticos que quieren ocupar el electorado de ese tercer espacio, ya te anticipo que no tiene ninguna chance electoral”, afirmó. También mencionó distintos nombres que han sido medidos como posibles outsiders, aunque aclaró que ninguno alcanza todavía un nivel de conocimiento y consolidación suficiente como para traducir automáticamente su trayectoria empresarial, mediática o profesional en intención de voto.

Para Aurelio, el peronismo enfrenta al mismo tiempo dos grandes desafíos de cara a la próxima elección. El primero es alcanzar algún mecanismo de unidad y evitar que distintas expresiones compitan separadas. El segundo, todavía más complejo, consiste en ampliar su capacidad electoral más allá de su núcleo tradicional. “Si el peronismo representa solamente el kirchnerismo y no conforma una alianza con dirigentes del peronismo no kirchnerista y dirigentes por afuera del peronismo, va a estar complicado para poder ganar un balota

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Francisco Sciaky

Periodismo

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