La OTAN se rearma y China y Rusia sellan su alianza: la geopolítica que se viene
Mientras Europa refuerza su alianza militar tras la cumbre histórica de la OTAN que se celebro en La Haya, China y Rusia consolidan una alianza “sin límites”, con gestos y acuerdos que desafían el orden liderado por las potencias occidentales. Ambos encuentros, separados por pocas semanas, ocasionan una reconfiguración en el tablero geopolítico.
El pasado 24 y 25 de junio, la OTAN celebró su cumbre anual, en la ciudad neerlandesa de La Haya. En la misma, entre otros temas, se pactó un nuevo umbral de gasto en defensa proyectado en la próxima decada: un 5% del PIB de cada país miembro deberá ser destinado para la defensa para 2035, un salto inédito desde la Guerra Fría. La medida, que busca enviar claras señales de unidad frente a Rusia, fue defendida por los Estados Unidos y respaldada por paises como Polonia o los bálticos.
Sin embargo, la cumbre dejó expuestas fisuras internas. Mientras que países como España o Italia pidieron “flexibilidad” para cumplir el objetivo sin afectar compromisos sociales, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, celebró la meta como “un gran triunfo de la responsabilidad compartida”. Defendiendo el pedido de flexibilididad, la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, defendió que Roma necesita “equilibrar responsabilidades internas y externas”, y estableció que el aumento del porcentaje del gasto dentro del PBI no será netamente en defensa, sino que un 1,5% será destinado a cuestiones de seguridad, lo que demuestra la reinterpretación dentro de la división entre defensa y seguridad que atraviesa el continente europeo hace ya más de 10 años.
Mientras la OTAN refuerza su compromiso con el rearme de manera conjunta, Moscú y Pekín continuan consolidando su sociedad estratégica. El pasado 8 de mayo, poco más de un mes antes de la cumbre anual de la OTAN, Vladimir Putin y Xi Jinping se reunieron en Moscú, en un nuevo aniversario el Día de la Victoria, una fecha en la cual Rusia despliega el simbolismo militar que historicamente lo caracteriza.. En esta reunión, los mandatarios firmaron una declaración conjunta en donde reafirmaron una cooperación “sin límites” en materia de defensa, energía y tecnología. Además, continuando la linea que se impuso desde los BRICS; grupo formado por Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica, entre otros, ampliaron el comercio en yuanes y rublos, con el objetivo de reducir la dependencia del dólar.
El encuentro mostró la voluntad de China y Rusia de proyectar una imagen de bloque sólido ante Occidente, a pesar de las presiones de las sanciones y el desgaste económico. La contracara de este encuentro es la creciente inquietud que existe tanto en Europa como en los Estados Unidos, sobre el Indo-Pacífico. El telón de fondo que caracteriza la doble dinámica que se menciona previamente es la persistente guerra en Ucrania, que se prolonga ya por más de tres años. Uno de los puntos centrales de la cumbre anual de la OTAN en La Haya, fue la necesidad de continuar con el suministro de armas a Kiev, garantizar la defensa aérea ante nuevos ataques y mantener una imagen de fortaleza y unidad ante dicho conflicto, a pesar de la postura americana liderada por Donald Trump, quien sostiene desde lo discursivo un busqueda continua de la paz pero desde los hechos ha incrementado los desembolsos de dinero y armamento en las últimas semanas.
De un lado, la OTAN ensaya su mayor rearme en décadas. Del otro, China y Rusia estrechan filas para no quedar atras. Dos cumbres distintas pero actos que reflejan situaciones similares: ninguno quiere perder terreno en el tablero de la geopolítica.
