Cuánto ingreso necesita una familia para ser considerada de clase media en CABA
Una familia tipo necesitó en mayo ingresos mensuales por al menos $2.450.044,54 para ser considerada de clase media en la Ciudad de Buenos Aires. El dato surge del informe de Líneas de pobreza y canastas de consumo elaborado por el Instituto de Estadística y Censos porteño.
La cifra corresponde a un hogar compuesto por una pareja de 35 años, ambos económicamente activos y propietarios de la vivienda, con dos hijos varones de 9 y 6 años. Para ese mismo grupo familiar, el ingreso mínimo necesario para no ser pobre fue de $1.549.224,97, mientras que para no caer en la indigencia se requirieron $844.145,73.
Según el relevamiento oficial, la canasta que marca el umbral de clase media registró en mayo un aumento mensual del 2,75%, por encima de la inflación porteña, que fue del 2,1%. La Canasta Básica Total, utilizada para medir la línea de pobreza, subió 2,39%, mientras que la Canasta Básica Alimentaria, que define el límite de la indigencia, avanzó 2,79%.
El informe del IDECBA clasifica a los hogares de acuerdo con su capacidad de acceso al consumo. En la base se ubican los hogares indigentes, cuyos ingresos no alcanzan para cubrir la Canasta Básica Alimentaria. Luego aparecen los hogares pobres no indigentes, que pueden cubrir la alimentación básica pero no el conjunto de bienes y servicios incluidos en la Canasta Básica Total.
Por encima de ese nivel se encuentran los hogares no pobres vulnerables, que superan la línea de pobreza pero no llegan a cubrir la Canasta Total. Después aparece el sector medio frágil, integrado por quienes alcanzan esa canasta pero no llegan a 1,25 veces su valor. Recién desde ese umbral comienza el segmento considerado de clase media.
En la parte superior de la escala se ubican los hogares acomodados, definidos como aquellos cuyos ingresos equivalen a cuatro veces o más el valor de la Canasta Total.
El dato vuelve a mostrar la tensión que atraviesa a los sectores medios porteños. Aunque la inflación desaceleró en mayo, los ingresos necesarios para sostener determinado nivel de consumo siguen en niveles muy elevados. En una ciudad donde el costo de vida pesa especialmente sobre alimentos, servicios, transporte, salud y educación, la categoría “clase media” aparece cada vez menos como una identidad cómoda y más como una frontera difícil de sostener.
La inflación porteña marcó en mayo una suba del 2,1%, por debajo del 2,5% registrado en abril y del 3% de marzo. En los primeros cinco meses del año, el índice acumuló un avance del 14%, mientras que la variación interanual llegó al 33,1%.
El registro de la Ciudad suele ser observado con atención por analistas y empresas, ya que funciona como una señal previa sobre la dinámica de precios en el área metropolitana. Sin embargo, más allá de la desaceleración mensual, el informe de canastas deja una conclusión clara: vivir en la Ciudad de Buenos Aires exige cada vez más ingresos para no quedar rezagado.
