Reforma laboral de Milei avanza en medio de protestas y datos de caída del empleo registrado
El Senado convirtió en ley la reforma laboral impulsada por Javier Milei, en una votación que terminó con 42 votos a favor, 28 en contra y 2 abstenciones, en una jornada marcada por protestas sindicales y un nuevo choque entre el Gobierno y el movimiento obrero. El oficialismo sostiene que la norma ayudará a atraer inversiones y crear empleo formal, pero gremios y oposición advierten que el costo de esa “modernización” recaerá sobre los trabajadores.
Entre los puntos más cuestionados de la reforma aparecen la creación de un fondo de cese laboral financiado con aportes hoy destinados al sistema previsional, la flexibilización de reglas de contratación, cambios en vacaciones, la posibilidad de extender la jornada de 8 a 12 horas y nuevas limitaciones al derecho de huelga en servicios esenciales. Para los críticos, el paquete no resuelve el problema del empleo, sino que abarata despidos y debilita protecciones laborales históricas.
La aprobación se produjo después de semanas de tensión política y sindical, con protestas y un paro nacional convocado por centrales obreras contra el proyecto. Reuters señaló que la ley fue seguida de cerca por inversores como una señal del poder político de Milei para profundizar su agenda de mercado. Ese dato también expone el núcleo del conflicto: mientras el Gobierno celebra “confianza” y “señales”, los sindicatos denuncian que la prioridad oficial sigue puesta en el costo empresario antes que en la calidad del trabajo.
El trasfondo económico vuelve más áspera la discusión. Según los últimos datos disponibles de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT), en noviembre de 2025 las unidades productivas registraban 9.566.573 personas trabajadoras cubiertas (con una variación interanual de -0,50%) y 490.419 empleadores con personas trabajadoras declaradas en unidades productivas (variación interanual de -2,02%). Es decir: la reforma se aprueba en un contexto donde el empleo registrado y la base de empleadores ya muestran retrocesos.
En ese marco, la gran discusión no es solo legal sino económica y social: si la Argentina sale de la crisis creando trabajo de calidad o simplemente reduciendo derechos para bajar costos. La reforma de Milei ya pasó. Lo que falta ver es quién paga su resultado.
