Kicillof desembarcó en España con una agenda de gestión y proyección política
Axel Kicillof inició en Madrid una gira por España que mezcla gestión, diplomacia y posicionamiento político. En la primera jornada se reunió con la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo española, Yolanda Díaz, mantuvo un encuentro con empresarios con intereses en la provincia de Buenos Aires y presentó en el Ateneo de Madrid su libro De Smith a Keynes. Siete lecciones de historia del pensamiento económico.
El encuentro con Díaz tuvo un eje concreto: cooperación institucional y políticas laborales. Según informó la gobernación bonaerense, ambos repasaron medidas aplicadas en sus respectivas gestiones, entre ellas licencias parentales, trabajo en casas particulares, teletrabajo y el debate regulatorio sobre plataformas digitales. Más tarde, Kicillof se sentó con representantes de los sectores energético, tecnológico, alimenticio, de entretenimiento y de fondos de inversión para explorar negocios y presentar las condiciones del Régimen Provincial de Inversiones Estratégicas.
La escala madrileña no se agotó en la gestión. En la presentación de su libro, Kicillof volvió a cargar contra el credo libertario y sostuvo que la idea de un capitalismo sin Estado es una “enorme estafa”. No fue una frase suelta: formó parte de una intervención pensada para discutir el clima ideológico de época y para contrastar, desde Europa, con el programa económico de Javier Milei.
La gira seguirá en Barcelona, donde participará entre el 17 y el 18 de abril de la Movilización Progresista Global, un foro impulsado por Pedro Sánchez y del que también formarán parte líderes como Lula da Silva, Gustavo Petro y Claudia Sheinbaum. En ese marco, Kicillof buscará mostrarse dentro de una red internacional de dirigentes progresistas en momentos en que la ultraderecha gana centralidad en buena parte de Occidente.
El viaje tiene, además, una lectura doméstica difícil de disimular. Aunque el gobernador evita hablar en términos de candidatura, distintos medios argentinos y españoles coinciden en que la gira lo proyecta como una de las figuras opositoras con mayor volumen político frente a Milei. No es casual: llega a España después de mover fichas en la provincia, donde fijó para el 7 de septiembre la elección bonaerense y envió un proyecto para suspender las PASO. Esa combinación de agenda local, vínculos internacionales y discurso económico busca darle espesor a una construcción que ya no se limita a La Plata.
Kicillof fue a España a buscar inversiones y cooperación, sí. Pero también fue a otra cosa: a ocupar escena. En política, los viajes nunca son solo viajes. A veces son vidriera, a veces ensayo, a veces aviso. Este, por lo que muestra la agenda y por cómo fue leído a ambos lados del Atlántico, parece tener un poco de las tres cosas.
